domingo, 14 de septiembre de 2014

Cantamañanas

Cantamañanas

Mi corazón no tiene mal genio,
pero es un poco holgazán, y un cantamañanas,
y una sonrisa le basta
para olvidar otras tareas y dedicarse a la fiesta.
No puedo reprocharle nada,
bastante dolor lleva olvidado
su frágil memoria. Dice que no tiene pasado,
que su último recuerdo fue esta mañana temprano
cuando nos cruzamos en la calle
con unos ojos que me lo tienen secuestrado.
Ya no pegará ojo en varios días,
se escapará de casa
y vagará por la ciudad como un perrillo.
Su mala memoria le volverá a jugar otra mala pasada.
Vuelve a creer una y otra vez: “esta vez, sí, esta vez
encontré el amor de mi vida” ¡Y se queda tan feliz!.
No recuerda su última ronda
por los bares oscuros, por las plazas y las copas,
por las horas perdidas a la espera de un guiño
o un roce tal vez. Con las emociones brillándole en la mirada
y la prisa por llegar al encuentro,
así se pierde mi corazón cada vez
que se enreda en tus ojos,
o en los brazos que ahora mismo lo tienen preso.
No puedo reprocharle nada,
bastante dolor lleva olvidado su frágil memoria.


En los tiempos de la esperanza
Sevilla, mayo de 2014

No hay comentarios:

Publicar un comentario